Una nutria está saltando eufórica dentro de mis entrañas clamando por mi atención y no queda nada más que claudicar ante semejantes emociones. ¿Que qué haré? Ya no hay nada que perder más que la decencia y la moralidad.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
La síntesis de todo lo que podría decir (y lo que no), de todo lo que podría sentir (y lo que no), de lo que podría oler (y lo que no) y lo que podría ver (y lo que no) se ha hecho canción, una rola que se repite en cada efímero momento lleno de metáforas y abstracciones inequívocas del recuerdo y el deseo..
Una nutria está saltando eufórica dentro de mis entrañas clamando por mi atención y no queda nada más que claudicar ante semejantes emociones. ¿Que qué haré? Ya no hay nada que perder más que la decencia y la moralidad.
Una nutria está saltando eufórica dentro de mis entrañas clamando por mi atención y no queda nada más que claudicar ante semejantes emociones. ¿Que qué haré? Ya no hay nada que perder más que la decencia y la moralidad.
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