Pueden llover estrellas sobre esta tierra, pueden caer mil meteoritos sobre su faz, podrán caer miles de plagas sobre las personas, asi como podrá no salir el sol nunca más.
Pero seguiré de pié, hasta que el alba sea penumbra, hasta que el mar toque sus cuellos, hasta que la sangre se vuelva arena y el caos recubra sus agotados cerebros.
Nada me detendrá mientras exista fe en mi ser, pues yo ya he hecho lo correcto y la conformidad (ante cualquiera sea el suceso) de haber hecho las cosas como debía, es la mejor paga para todo.
Soy un roble joven y vigoroso, y moriré de pié porque nadie nos enseña a perder el miedo, y nadie lo perderá por nosotros.
"El cielo estará ardiendo alguna vez y estaré yo ahi, vivo, para reirme de ustedes y sus malas decisiones."
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