miércoles, 11 de septiembre de 2013

"Crucé la puerta gigantezca del reino de cristal y entré a una habitación gélida a través del vestíbulo de la eternindad. No hay nadie más que yo en esta tundra de mármol y ventiscas, y no habrá nadie más en este lugar.. Sombras, estrellas y un viento glaciar erigieron mi nuevo trono, un aposento dionísico donde disfrutaré de mi soledad, destruyendo el agonizante resplandor de lo que solía llamar alma.
No hay más esperanza ni buenas intenciones, pues he vuelto a ser yo, he vuelto a mi forma original: más frío que la Antártida, más calculador e indiferente que el asesino, más negro que la oscuridad. "



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