Sólo quiero ser humo y tu el viento que baila en mi cintura, el que desfigura mi rostro en ascuas de liberación hormonal. Golpea mis entrañas con tus muslos tantas veces como puedas sobrevivir a este ritual con motosierras, cadenas y escarcha sobre nuestro momentáneo aposento. Baise moi, como nunca lo habías hecho antes, ingiere cada trozo malévolo de mi ser y hazlo parte de ti, confundete entre mis piernas y déjame apretar tus muslos hasta que sangres de placer...
Sé que quise olvidarte de mi piel, de mis recuerdos, de mis dulces manos que te hacen cosquillas y de mis ojos que te conmocionan aún; quise extirparte de mi racconto, mas aún me queda rendirme a querer invocar tu lengua afilada y tus dientes aferrados a mi hombro, mientras descargas tu ira contra la opresión en mis brazos y me haces sentir parte de tu emancipación, el más puro sentimiento de libertad y despreocupación social...
Acá estoy, siempre estuve y no dejaré de estar; no existe forma de negarse el cielo al sol, el pasto al carnero y, menos aún, negarle la fragancia más dulce que existe en este prado: el aroma que sale de tu cuerpo cuando se bate en guerra. No quiero causar conflictos bélicos, pero deshechar la moral y la ética por unos instantes nunca ha dejado de ser una opcion...
El sexo es una batalla, el amor es guerra.
¿Wollt ihr in haut und haaren untergehen?
ihr wollt doch auch das blut vom degen lecken...
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