"La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella..."
viernes, 25 de julio de 2014
Ya desapareció, por fin y luego de mucho tiempo y dudas, el atormentador que merodeaba en los rincones oscuros de mi mansión. Por fin puedo abrir las puertas de mi castillo y dejar que el interior se impregne con luz solar y polen, dejar que las enredaderas crezcan al ritmo de la naturaleza y que los animales vean en mi un lugar donde descansar.
Lentamente el Invierno y las tormentas se alejan, mas aun, por más que quisiera vivir entre las sombras, ya no es un lugar para mí estar allí y regocijarme con el encanto de tu mirada, Avellaneda.
Ya no hay lobos, ni caperuzas corriendo; solo hay un montón de resignaciones positivas y una gran hospitalidad latente.
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