No puedo obtener mucha autocrítica respecto a lo que acá ha sucedido ni menos puedo decir que acá no ha pasado nada, pues claro, han pasado cerca de 234 días desde que volvi a escribir y ahora es cuando puedo aclarar mi mente, llevarla a un mundo lleno de aventuras y desligarme completamente de todo lo que me amarró alguna vez, lo mismo que me llevo a escribir un sin fin de historias que estaban amarradas a algo que nunca existio. Ahora estoy despierto y mis ojos no me volverán a engañar otra vez.
13 eran las flechas que tenia el Aguila y es el mismo numero que a Oziris le asignaron.
Sí, es la muerte en el tarot y es así como acá, con un 13 escrito sobre esta hoja, es que la hago desaparecer de mi vida terrenal.
No más cadenas, no mas dudas. Acá estoy y seré, libre en la tormenta y glorioso ante el sol.
Sólo espero que los fantasmas no existan, o al menos trataré de hacerme creer que no existe porque convencerme de que puedo lograr las cosas es algo que se hacer de manera perfecta.
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