Eres cada segundo, cada respiro, cada nota en un teclado, cada gesto
sutil con la mano, cada mirada, cada apretón de manos, cada abrazo, cada
saludo, cada despedida, cada canción, cada grito, cada lágrima, cada
viaje en bus, cada fotografía, cada color, cada luz, cada ráfaga de
viento, cada nube, cada sol, cada estrella, cada luna, cada gota de
sangre, cada contemplación, cada dibujo, cada risa, cada tiempo, cada espera, cada viaje en taxi, cada receso entre clases, cada minuto que cuento para verte, cada escrito en mis murallas, cada estornudo, cada bostezo, cada sueño, cada botella, cada vaso, cada cerveza, cada cosa que quisieses ser, cada 'cada' eres tú.
«Historias inexistentes para hombres prescindibles», Prólogo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario