lunes, 24 de julio de 2017

Ángeles fuimos

Y la Muerte se abalanza hacia los mortales
mientras abriste los ojos
limpiaste la vista
ya no hay nada de neblina
Convertiste el alma en danza
y la danza en cuerpo
el movimiento del aura decrépita
masificada al sentir de los vivos
Y que es la vida sin el sentir
sin las manos
sin rodear la cintura
sin atarse las piernas a las tuyas
es como despertar de un sueño
que está dentro de otro
vagando desnudos en un bosque
en el más sacro de los sistemas
en el hemisferio de la sucia placentera
tocame la espalda
y arrodillame ante tus hombros
¡Deja que Azael se libere!
El castigador, el bello
aquél que quiso derrumbar el cielo
y lo simuló con el linaje de Caín
somos tan dioses como ellos
pero tan efímeros que no lo disfrutamos
damos y quitamos vida
y gozamos del placer del cuerpo
-
Y no tengo cuerpo, no quiero tenerlo
por eso lo ensucio cada vez que puedo
y lo limpio para ensuciarlo más
sin razón, solo instinto
cruzando un par de melodías contigo
escritas en fusa
y en anacrusa sangrienta
golpeandome los muslos
con tus temblorosas piernas
y las manos frías como el acero
un collar humano
un gólem salvaje
la supremacía del hereje y del esclavo
somos prisioneros de nuestro pasado
del futuro inerte y del presente hueco
y disfrutamos existir
en la mediocridad del universo
mientras lo efímero del cielo
nos acaricia el culo
un destello burbujeante
en una mente sumida en el control
el mismo control que nos aprisiona
el cuerpo hecho estatua de actitudes
la moral abusada por los reyes
sumidos en el control de las multitudes
Pero somos ángeles en desuso
los más rebeldes
esos que gozan de sinvergüenzas
no hay leyes para nadie
ni hay nadie que las haga
autocontrol en relación al resto
bebedores de conciencia
súcubos e incubos revueltos
no hay daño más que el propio
y no toleramos que lo haga el resto
salvadores de la mundana existencia
iluminadores en el escenario tuerto
sólo un ojo te mira
y no juzga si no es correcto
Por eso no tocas la corteza del árbol
ni te pellizcas la mejilla
Existes, pero no es real
¡Sólo la muerte es real!
Pero mientras existamos en este lugar
hazme sentir la ilusión
la sensación de estar muerto
lo que anhelamos los hombres desde que nacimos
somos polvo estelar
y sólo algo bien sabemos
mezclarnos como el polvo
y morir por lo que sea
para sentirnos un poco más eternos.