domingo, 12 de enero de 2014

Blurry Lights


Siempre recuerdo estas melodías que causan algo de incertidumbre y felicidad a la vez. Y es que la música que sólo es música, donde no hay voces que nos predispongan a entenderla de ciertas maneras, es la más pura y clara evidencia de que nuestra mente es maravillosa y que no hay límites en todo lo que nuestros sueños construyen en el día a día.
Hoy como nunca miré la luna, acaricié las estrellas con un fragmento de alma y escuche una risa melódica inconfundible que salió de mis entrañas. Ahí estabas otra vez, tomandome la mano y llevandome a un lugar donde no hay nada mas que polvo estelar y galaxias pereciendo ante el poder del padre tiempo, ese mismo lugar donde las desiluciones, los engaños, la enajenación misma provocada por el egoísmo y la propia incomprensión del sentido del resto en nuestras vidas, ese lugar donde todos los problemas son tan pequeños que no tienen relevancia alguna en el existir.Y ahí fue donde me di cuenta que soy mucho más humano de lo que me gustaría ser: no puedo ser rencoroso y tengo una facilidad para creer que en las personas hay algo mucho mejor de lo que ya entregan, así como reconozco que no puedo enojarme durante mucho tiempo con alguien y caigo innegablemente en el flagelo de perdonar y querer más que antes a alguien o algo.

Despues de todo, ¿no es sólo el amor que recibimos y entregamos el combustible de la vida y el único recuerdo que nos llevamos a las estrellas?
Seremos seres de luz siempre que haya alguien mas que nos haga brillar o a quien queramos irradiarle toda nuestra fluorescencia aún si no recibimos un destello de regreso...